<?xml version="1.0" encoding="utf-8" standalone="yes"?><rss version="2.0" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"><channel><title>Política e Instituciones on Rielo Institute for Integral Development</title><link>https://riidblog.org/</link><description>Recent content in Política e Instituciones on Rielo Institute for Integral Development</description><generator>Hugo -- gohugo.io</generator><language>es</language><lastBuildDate>Tue, 01 Sep 2026 00:00:00 +0000</lastBuildDate><atom:link href="https://riidblog.org/es/temi/politica/index.xml" rel="self" type="application/rss+xml"/><item><title>El último baile de Carnaval</title><link>https://riidblog.org/es/post/01-09-2026/</link><pubDate>Tue, 01 Sep 2026 00:00:00 +0000</pubDate><guid>https://riidblog.org/es/post/01-09-2026/</guid><author>Riccardo Colasanti MD</author><description>¿Qué es la felicidad? Para gran parte de Occidente, la felicidad es vivir en una sociedad que sea como un enorme parque de atracciones. Un mundo ruidoso y colorido donde puedas sobrevivir pasando de un juego digital a otro. Siempre jóvenes, siempre divirtiéndote y haciendo divertir a los demás. El progreso de los pueblos no puede sino apuntar a esta meta suprema.
Al fin y al cabo, el gran sueño, el «Make it Great Again», es querer ampliar el parque de atracciones y equiparlo con atracciones más bonitas y más nuevas: a ser posible, sin tener que pagarlas.
Claro que los malos, los terroristas, los migrantes y los pobres del mundo amenazan el país de Bengodi, el Shangri-La. Pero que se queden fuera. Un buen golpe de porra se encargará de hacerlos huir, o un buen programa de deportación, expresión de la gran caridad del pensamiento occidental.
Nos hemos degradado tanto que hemos llegado a nuestro nivel más bajo. El país de Bengodi, el Shangri-La, si lo miras bien, parece más bien un salón de baile con la calefacción estropeada donde ancianos agotados, con el pelo teñido, siguen buscando pareja. Con una música mediocre y manida.</description></item><item><title>El individualismo y los derechos humanos</title><link>https://riidblog.org/es/post/03-08-2026/</link><pubDate>Mon, 03 Aug 2026 00:00:00 +0000</pubDate><guid>https://riidblog.org/es/post/03-08-2026/</guid><author>Angel Rodriguez Guerro PhD</author><description>El intento del secularismo contemporáneo de eliminar a Dios de la vida pública ha conducido a borrar también de ella al hombre concreto y reemplazarlo por una abstracción jurídica que se disuelve ante el análisis y la crítica. Es dudoso que el ser humano pueda darse un código que efectivamente proteja su vida y sus derechos, si echa en olvido lo más fundamental de esa vida: que ella es un don, no un bien cualquiera disponible, y que el hombre no es amo del universo sino ser contingente y creatura.</description></item><item><title>Los problemas de la salud pública a nivel mundial</title><link>https://riidblog.org/es/post/28-07-2026/</link><pubDate>Tue, 28 Jul 2026 00:00:00 +0000</pubDate><guid>https://riidblog.org/es/post/28-07-2026/</guid><author>Maurizio Marceca MD</author><description>...Teniendo en cuenta que, entre las definiciones más reconocidas de salud pública, encontramos: «La ciencia y el arte de mejorar la salud de la población a través de esfuerzos organizados de la sociedad» (Acheson, 1988; OMS, 2000), pero también: « El proceso de movilización de los recursos locales, regionales, nacionales e internacionales necesarios para garantizar las condiciones en las que todas las personas puedan gozar de buena salud» (Breslow y Detels, 1991), se comprenderá perfectamente que, en esencia, estamos hablando de algo muy importante y muy complejo, sobre todo si el escenario de referencia adoptado es el global, es decir, si se refiere a la salud de todos los pueblos del planeta.</description></item><item><title>La libertad que mata</title><link>https://riidblog.org/es/post/05-07-2026/</link><pubDate>Sun, 05 Jul 2026 00:00:00 +0000</pubDate><guid>https://riidblog.org/es/post/05-07-2026/</guid><author>Riccardo Colasanti MD</author><description>&lt;p&gt;Según Pavel Florenski&lt;sup id="fnref:1"&gt;&lt;a href="#fn:1" class="footnote-ref" role="doc-noteref"&gt;1&lt;/a&gt;&lt;/sup&gt;, la «dificultad fundamental» de la metafísica antigua radica en cómo conciliar la unidad con la multiplicidad.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Lo cual, aplicado al ámbito de la política, significa cómo integrar la unidad de una nación, de una institución o de un pueblo con la multiplicidad y el pluralismo de las diferencias que la componen, es decir, los ciudadanos, las instituciones intermedias, los grupos étnicos y las minorías.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Se ha producido una gran transformación: para Plotino, el Uno precedía, por dignidad ontológica, al ser. Para los posmodernos, toda la realidad es una diferencia infinita en la que la riqueza consiste en no participar en un universal, es decir, en nada que sea común a todos.&lt;/p&gt;</description></item><item><title>Con nostalgia de Delors</title><link>https://riidblog.org/es/post/09-06-2026/</link><pubDate>Mon, 08 Jun 2026 00:00:00 +0000</pubDate><guid>https://riidblog.org/es/post/09-06-2026/</guid><author>Silvia Gonzalez Perez PhD</author><description>Cundo en 1996, la UNESCO emitió el informe llamado Informe Delors “La educación encierra un tesoro” elaborada por una comisión de expertos de varios países (educadores, sociólogos, politólogos, entre otros) liderados por Jacques Delors, la cual expresó que los estudiantes debíamos aprender a ser, a hacer, a conocer, y a convivir; y que la educación era una utopía necesaria, y una expresión de amor a los niños y adolescentes, a quienes se les debía preparar el camino para construir un futuro mejor; los espectadores del ámbito educativo nos sentimos inspirados, creíamos que se avecinaba una nueva época, en la que todos los involucrados: instituciones educativas, gobiernos, organizaciones internacionales, estudiantes y profesores, sumaríamos esfuerzos para transformar la educación en un motor de desarrollo humano y social.
Sin embargo, hemos sido testigos de cómo, a lo largo del siglo XXI, las políticas educativas han ignorado el contenido humano y humanizante de este informe y sus valiosas aportaciones, como aquella que afirmaban que estas políticas debían ser procesos mejorables que contribuyeran a la estructuración de la persona y de las relaciones entre personas, construyendo un mundo mejor, velando por el desarrollo humano sostenible, entre otras serias y contundentes afirmaciones...</description></item><item><title>El neofeudalismo que se acerca</title><link>https://riidblog.org/es/post/18-05-2026/</link><pubDate>Sat, 18 Apr 2026 00:00:00 +0000</pubDate><guid>https://riidblog.org/es/post/18-05-2026/</guid><author>Riccardo Colasanti MD</author><description>&lt;p&gt;Es muy probable que en el futuro que se acerca, entre una inteligencia artificial que superará a la nuestra y la sustituirá y los robots que nos quitarán el trabajo, nuestra vida se reduzca, al menos en los países occidentales, a convertirnos en meros consumidores de contenidos de los medios de comunicación.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Pero este es el caso positivo, el mejor. Hay algo peor.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Los contenidos de los medios de comunicación se producen, de hecho, porque hay quienes, de una forma u otra, pagan por su consumo, es decir, los compran.
Pero si el robot reemplaza la fuerza física y la IA la intelectual, entonces la producción de riqueza quedará en manos de nuestros semejantes artificiales. El mercado será una cuestión de compra y venta entre computadoras y robots. Los seres humanos quedarán fuera del ciclo productivo y, por lo tanto, de la remuneración. La economía capitalista cambiará profundamente. Ya no podremos adquirir contenidos de los medios de comunicación porque no tendremos nada con qué pagar la compra.&lt;/p&gt;</description></item><item><title>Quiero saber si la justicia es posible…</title><link>https://riidblog.org/es/post/17-03-2026/</link><pubDate>Mon, 16 Mar 2026 00:00:00 +0000</pubDate><guid>https://riidblog.org/es/post/17-03-2026/</guid><author>Cristina Scorrano</author><description>&lt;p&gt;Quiero saber si la justicia es posible…&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El famoso verso de David Maria Turoldo introduce esta breve y, sin duda, incompleta reflexión sobre la «justicia», un tema que suele estar en el centro de debates y reivindicaciones. Preguntémonos cuál es el significado del término «justicia» en una sociedad globalizada, multicultural, dominada por las leyes del mercado y la tecnología, y, sobre todo, ¿sobre qué fundamento se puede anclar el concepto de «justicia» si los referentes religiosos y morales ya no son válidos ni compartidos? ¿Es justa una sociedad que habla con el lenguaje de las armas? En estos días, los términos más repetidos en el debate público son los relacionados con la guerra, la violencia, la muerte de personas inocentes y los ataques armados. Parece que el hombre es presa de una sed inagotable de poder y solo es capaz de concebir proyectos de destrucción, agresión e invasión de espacios que pertenecen a otros.
También el papa León XIV, en el Ángelus del domingo 15 de marzo, llamó la atención sobre las «dramáticas situaciones de injusticia, violencia y sufrimiento que marcan nuestro tiempo».&lt;/p&gt;</description></item><item><title>El árbol estéril de la democracia</title><link>https://riidblog.org/es/post/13-03-2026/</link><pubDate>Fri, 13 Mar 2026 00:00:00 +0000</pubDate><guid>https://riidblog.org/es/post/13-03-2026/</guid><author>Sarah Pattison PhD</author><description>&lt;p&gt;El mundo tiene hambre. Anhelamos justicia y paz. Nacemos en un estado de hambre, separados de nuestra madre y abandonados en un mundo cruel como mendigos huérfanos. Cada día nos roban nuestra paz. Nuestra energía y nuestra alegría son devoradas día y noche para alimentar las máquinas extractoras de este mundo: el industrialismo, el capitalismo, el consumismo. Brutalizados, ¿a quién podemos recurrir en este mundo en busca de justicia? A nadie. Los controles sobre el poder ejecutivo se debilitan con cada proclamación en las redes sociales, el sesgo judicial se ha convertido en moneda corriente, el debido proceso es un velo falso y endeble sobre la corrupción sistémica. La justicia se negocia en las mesas de los cambistas bajo las torres de marfil de nuestros gobiernos, ¡y el precio es muy alto!&lt;/p&gt;</description></item></channel></rss>