El límite humano entre el poshumanismo y el transhumanismo

El filósofo sueco Nick Bostrom, en su obra Por qué quiero ser un poshumano, se expresa así al plantear la dimensión poshumana: «Acaba de celebrar su 170.º cumpleaños y se siente más fuerte que nunca. Cada día es una alegría. (…) Se comunica con sus contemporáneos utilizando un lenguaje (…) que le permite compartir y debatir pensamientos y sentimientos que los seres humanos no potenciados ni siquiera podrían concebir o experimentar. Cuando juega con sus amigos, siente que cada fibra de su cuerpo y de su mente está al límite de la creatividad y la imaginación, y está creando nuevos reinos de belleza abstracta y concreta que los seres humanos nunca podrían (concretamente) soñar. Siempre está dispuesto a solidarizarse con quienes sufren y a trabajar duro para ayudarles a recuperarse. (…) Las cosas están mejorando, pero ya de por sí cada día es fantástico».[Leer más]