La familia ayer y hoy

Crisis de la familia en el mundo de hoy: causas generales

La familia ayer y hoy

Alguna nota sobre el concepto de dignidad 1

Ser persona no es algo agregado, no es una cualidad o característica del ser humano: es la manera que tiene el ser humano de existir, de ser. La dignidad no está ligada a sus cualidades morales, físicas o intelectuales, sino simplemente a que este “es”, al hecho de que como individuo de la especie humana tiene un lugar absolutamente especial en la creación.

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El individualismo y los derechos humanos

El individualismo y los derechos humanos

La Declaración de los Derechos Humanos no respondió a ninguna postura filosófica o religiosa determinada, sino que apareció como provocada por los grandes horrores de la Segunda Guerra Mundial. Como el articulado de la Declaración hace prescripciones bastante precisas sobre régimen político, no sería tampoco lógico, si no se quiere caer en un raciocinio circular, buscar el fundamento de la Declaración en el propio ideal político que ella propone. Sin embargo, a pesar de esta forma de “neutralidad ideológica”, ya la primera mirada al texto revela algunos supuestos del documento.

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Queridos migrantes. Me arrodillo ante vuestra dignidad

Queridos migrantes. Me arrodillo ante vuestra dignidad

El mar, con su polisemia, es protagonista y telón de fondo en el discurso que el papa León XIV pronunció en el puerto de Arguineguín (Las Palmas de Gran Canaria) el pasado 11 de junio de 2026. Un discurso intenso y conmovedor, estructurado en tres temas fundamentales: la denuncia y la condena de las redes mafiosas y de los traficantes de seres humanos; el llamamiento a los responsables políticos y a los gobernantes de los países de origen de los migrantes y de los países de acogida, instándoles a tomar decisiones que garanticen el derecho a migrar en condiciones de seguridad, pero también el derecho a permanecer en condiciones de paz y desarrollo; la firme afirmación de la dignidad de cada migrante, de las tantas «vidas heridas que llegan del mar, despojadas de casi todo, pero nunca, nunca de su dignidad»[1]

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